jueves, 1 de enero de 2009

La foto fantasma

Llevo varios minutos buscando otra vez en Internet una foto que me impactó mucho con 14 o 15 años. En ella sale Ian Curtis, líder de Joy Division, al fondo de una gran mesa de comedor. Aparece lejos del objetivo, pero mirando a la cámara con intensidad, haciendo sentir su presencia en primer plano. La foto estaba en las páginas centrales de un número de la revista Rockdelux que he perdido.


La razón por la que ando buscando otra vez esa foto es porque hoy he visto el documental Joy Division de Grant Lee, que aconsejo a los entusiastas de los mancunianos. En el apartado Escenas eliminadas del DVD, el periodista Rob Dickinson habla del sonido del grupo, señalando el hecho de que "parece provenir de otro tiempo". Esta característica recurrente en ellos es denominada por Dickinson "hauntología", haciendo referencia al termino que acuñó Derrida en el texto "Espectros de Marx".

El neologismo "hauntología" está inspirado en la célebre frase de El Manifiesto Comunista ("a spectre is haunting Europe, the spectre of communism"). Según Derrida, la sociedad occidental, tras el fin de la Historia, está abocada al recurso constante de ideas y estéticas del pasado.



Por otro lado, y volviendo a Joy Division, Peter Saville, diseñador de las portadas del grupo, señala como "revelador" el hecho de que el grupo no quisiera que su nombre y el nombre del disco apareciesen en la portada de Unknown Pleasures. Para Saville, esta decisión demuestra al tiempo "timidez y arrogancia".

Esta paradoja, consistente en mostrar escondiendo (creando algo "que está sin estar"), esta naturaleza huidiza y fantasmal se presenta aquí como la esencia de la modernidad más reciente, tomando forma en el "cool" del que el grupo de Ian Curtis siempre ha sido representante, quizás a su pesar.



Y digo "a su pesar" porque probablemente esta "resonancia" de Joy Division tuviese otra intención. Quizás para Ian Curtis, este juego de referencias temporales, de pasado y de futuro, tuviese una finalidad clásica: la inmortalidad a través de la "evocación" poética o, porqué no, la "invocación", en el sentido fantasmagórico del término.

Quizás también algún día, en el futuro, aparezca ante mi la foto del pasado, esa foto que tanto me impactó, y que creo ver pero no veo.

1 comentario:

Jesteryan dijo...

Me apunto la idea de Derrida.